domingo, 17 de diciembre de 2017
martes, 5 de diciembre de 2017
La mala comunicación en las instituciones
CASO TOYOTA 2009

El
valor de las grandes empresas radica cada vez menos en sus bienes materiales
(fábricas, maquinaria, edificios, etc.), mientras que sus activos intangibles
(conocimiento y experiencia de sus empleados, imagen pública de la empresa,
posicionamiento de sus productos, etc.) cobran cada vez mayor importancia en su
cotización en los mercados de todo el mundo.
Considerando
lo anterior, surge la pregunta, ¿qué sucede cuando una compañía, aún siendo una
gran corporación multinacional, se enfrenta a una crisis que afecta
principalmente a su imagen?
Los
productos de la gigante nipona habían alcanzado el perfecto punto medio entre
calidad y precio y ello la llevó a ganar mercados tan difíciles como el
estadounidense, que abandonó a la otra poderosa GM –símbolo del capitalismo
norteamericano-, sumida en el caos por la crisis económica.
Esta
reputación de perfección se ha visto golpeada por el anuncio de Toyota del
retiro de más de ocho millones de vehículos en todo el mundo al descubrirse un
fallo en el pedal del acelerador en ocho de sus más populares modelos y admitir
problemas en los frenos del modelo híbrido Prius.
Entre
los modelos afectados están tres de los más vendidos en el mercado
estadounidense: el Camry, el Corolla y la Rav4 SUV, que en conjunto
representaron en el 2009 el 57% de las ventas de la marca en Estados Unidos.
Cinco de sus plantas norteamericanas dejarán de producir dichas unidades.
Todo
comenzó justamente en el otoño del 2009 cuando un Lexus ES350, hípicamente
hablando, salió desbocado en una autopista de San Diego, California, y mató a 4
ocupantes. En aquel instante Toyota reveló que la causa de la tragedia era la
alfombra bajo el asiento del conductor que se dislocaba y terminaba atorando el
pedal del acelerador. Entonces el fabricante japonés advirtió que la
convocatoria a reparación no miraría más allá de ese horizonte. Sin embargo, la
National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), en su tradicional papel
de fiscal contra las automotrices, sospechó que el asunto podría vincular al
pedal del acelerador, su mecanismo, e incluso el sistema de ignición del auto.
Una
de las primeras soluciones fue acortar la longitud del pedal para que no
quedara atascado en la alfombra en tanto llegaran los de factoría, más cortos.
Y también se habló del reemplazo de las alfombras, sobre las que se aconsejó
que, por favor, hasta que arribaran las de distinto diseño, las ataran como a
los locos con un cordón para prevenir su desprendimiento.
Primero,
las alfombras carecían de identidad; luego se dijo que eran la tipo
All-Weather, de caucho, que tienen una muesca que hace las veces de ratonera
para el acelerador.
En
un punto de la historia bajo la percepción de que Toyota estaba perdida y que
en realidad no sabía a ciencia cierta dónde radicaba el problema. Esta duda se
hizo certeza cuando la compañía anunció la instalación de un software para
prevenir la aceleración descontrolada en todos los modelos de Toyota, Lexus y
Scion.
Impacto en los clientes
Posiblemente
Toyota después de la seria crisis, o mejor dicho de la serie de crisis que ha
sufrido por problemas técnicos en sus coches ha debido implementar una serie de
procedimientos y nuevas normas para asegurar la calidad final de sus vehículos,
pero también está obligada a recuperar su prestigio e imagen de cara al público,
aspecto en que la casa nipona ha perdido el esfuerzo como constructor.
Y
esta pérdida de credibilidad se ha visto directamente reflejada en el volumen
de sus ventas, las que después de comenzar un brillante 2010 con un aumento del
20% con respecto al mismo periodo del 2009, estas cayeron en febrero y marzo en
un 20 y un 13.6 respectivamente, debido al efecto que tuvieron los numerosos
llamados a revisión, la detención en la producción y el retiro del mercado de
algunos de sus modelos.
Ahora
Toyota se está gastando una enorme cantidad de dinero en campañas para
recuperar su credibilidad en Norteamérica y comienza a hacer lo mismo en
Europa, donde ha dispuesto un presupuesto cercano a los veinte millones de
euros.
Consecuencias
Una
crisis es un desafío crucial a la reputación corporativa. Es esto lo que está
en juego, al fin y al cabo, para una empresa. Es decir, a veces la pérdida de
su reputación llevará a la pérdida de su propio negocio (Enron, Accenture,
Union Carbide, son buenos ejemplos). Siempre habrá una crisis en el camino
incluso e las mejores empresas, como Toyota quien perdió de forma temporal como
el mayor fabricante de vehículos del mundo ante la estadounidense General
Motors, ya que su producción bajó dicho mes un 62,7% respecto del mismo mes del
año anterior debido a los problemas de suministro. Entonces, el gigante japonés
anunció que su producción no se normalizará en todo el mundo hasta noviembre o
diciembre, lo que generará retrasos en los pedidos.
Comunicación de crisis en la Historia de las Relaciones Publicas.
https://www.youtube.com/watch?v=DcKWokeB3e8
Caso Tylenol de Johnson & Johnson-1982.

La
retirada del analgésico Tylenol de Johnson & Johnson a principios de la
década de los ochenta sigue siendo para muchos la máxima referencia de gestión
excelente de una crisis: una respuesta
rápida y coordinada y la preocupación que demostró la marca por todos los
grupos de interés afectados fortaleció su buena reputación como “The Caring
Company” (“la empresa que nos cuida).
Entre
finales de septiembre y principios de octubre de 1982 murieron siete personas
después de haber tomado unas cápsulas de Tylenol que contenían cianuro. En
aquel momento, Tylenol tenía una cuota del mercado de analgésicos consumibles
sin receta médica de casi el 40%. A los pocos días de las primeras noticias
sobre la intoxicación, las ventas ya habían caído casi un 90%. (…) A pesar de
las pérdidas, que superaron los 100 millones de dólares, el analgésico Tylenol
terminó superando aquel acontecimiento y en cuestión de años consiguió
fortalecer aún más su posicionamiento en el mercado.
Buen accionar de la empresa:
En
primer lugar, la compañía no se limitó a reaccionar ante lo que estaba
ocurriendo, sino que pasó inmediatamente a la ofensiva y retiró de la venta
todos los productos potencialmente tóxicos. En total, se retiraron 31 millones
de botes de Tylenol.
En
segundo lugar, aprovechó la buena predisposición que había generado entre sus
grupos de interés a lo largo de los años, desde los médicos hasta los medios de
comunicación, y decidió intentar salvar la marca en vez de optar por buscar una
nueva idea identidad para su producto.
En
tercer lugar, la compañía reaccionó de manera amable y humana, en vez de
limitarse a adoptar un enfoque meramente legal y económico. Miles de empleados
de J&J hicieron más de un millón de visitas personales a hospitales,
médicos y farmacéuticos de Estados Unidos para intentar restaurar la confianza.
En
cuarto lugar, cuando J&J reintrodujo Tylenol en el mercado, se comercializó
en un envase con triple sellado a prueba de manipulaciones.
Como efecto:
lunes, 4 de diciembre de 2017
CRISIS MAL GESTIONADAS EN MARKETING Y RELACIONES PÚBLICAS
Cuando
se detecta la más mínima posibilidad de crisis de una marca es importante
controlar la situación e intervenir en el momento. Y para ello hay que tener
presente que los elementos que afectan a la reputación de una empresa en
internet son, por un lado, todas las conversaciones que se hayan generado a
raíz de la comunicación de la marca y, por otro lado, toda la información, ya
sea propia o de terceros, sobre los productos y los servicios de la marca. Si
se gestionan de forma incorrecta las conversaciones y la información que se
publica, la reputación online terminará por verse comprometida.
Silvana
Dargel, de Brandwatch,
ha seleccionado, en OMExpo News, cinco
ejemplos de situaciones en las que se gestionó de forma incorrecta una crisis
en marketing y relaciones públicas en internet.
1. Heineken: la marca de cerveza
lanzó un concurso de diseño de envases que, con unas bases un poco difusas,
autorizaba a la compañía a quedarse con los derechos de los diseños. Esta
cláusula fue denunciada por los diseñadores, tanto los que participaron como
los que no, en la red como abusiva y, poco después, en los medios apareció una
entrevista al director de marketing de Heineken en la que aseguraba que
internet era un medio para conseguir talento creativo de forma gratuita. La
respuesta a estas declaraciones fue una página en Facebook, “50.000 litros para
la cultura”, en la que, de forma creativa y humorística, expresaban su
indignación, además de pedir 10 litros de cerveza Heineken gratis para celebrar
actos relacionados con la cultura.
La
crisis podría haberse reparado con una comunicación clara y efectiva los
derechos de los participantes, nombrado a un community manager desde que empezó
el concurso y no cuando la crisis ya apareció, y acercándose a los perjudicados
utilizando su propio lenguaje.
2. Toyota: las
anomalías que experimentaron algunos modelos de Toyota en 2010 llevaron a una
grave crisis de la compañía, que ya había logrado posicionarse en el mercado
estadounidense como fabricante de coches fiables. A pesar de la revisión de los
modelos en los que se detectó el problema con el acelerador, los consumidores
empezaron a denunciar la situación, que tuvo como desenlace la muerte de cuatro
pasajeros en un accidente de tráfico provocado por estos defectos de fábrica.
Toyota, en lugar de ofrecer toda la información posible a clientes, medios y
accionistas, intentó tapar la situación, creando una crisis de reputación que
provocó un balance negativo de unos 2.000 millones de euros y una caída
precipitada de sus acciones.
Para
solucionar una crisis así, Toyota tendría que haberse anticipado, designando a
una persona que hablara sobre el problema en nombre de la empresa, creando un
flujo de información constante sobre la situación, no ocultando nada en las
conversaciones que se generaban y abandonando la arrogancia para poder escuchar
a sus clientes.
3. Nestlé: Greenpeace,
preocupado por la deforestación de los bosques en Indonesia, publicó una
noticia en un vídeo en la que informaba de que las barritas de Kit Kat se
fabricaban con aceite de palma de estos bosques, hábitat del orangután con mayor
peligro de extinción del país. Nestlé, al no reconocer la realidad, provocó una
llamativa campaña de social media en su contra. A pesar de los comentarios y
acciones de los consumidores, Nestlé mantuvo su posición, e incluso empezó a
eliminar todos los comentarios que hablaban del tema. Una reacción que provocó
que los usuarios se unieran y atacaran los perfiles de Nestlé.
La
crisis se tendría que haber tratado con integridad, tratando de explicar la
verdad y el alcance de esta situación, abandonando esa postura arrogante y, en
su lugar, reaccionando y cambiando la producción, sacando un aspecto positivo
dela crisis.
4. Tulipán: Tulipán
recibió una denuncia en la que se le acusaba de que las recetas de cocina y las
fotografías que publicaba en su web eran, en realidad, plagiadas de un blogger,
sin tener en cuenta los derechos de autor. Una noticia que provocó una
avalancha de reacciones en las redes sociales y que terminó con la retirada
inmediata de todo el material plagiado. Tulipán pidió disculpas por los hechos
ocurridos, pero culpando de lo ocurrido a un fallo humano, potenciando aún más
la crisis de reputación en la que se encontraba la marca.
5. Inditex: el
grupo textil, con un resultado positivo neto de 1.700 millones de euros, ocupa
la segunda posición de reputación en España en 2011. Pero una reciente
acusación de plagio a dos marcas del grupo, Stradivarius y Bershka, acompañada
de la publicación en algunos medios online de los diseños copiados de
ilustradores, fotógrafos y bloggers provocó una crisis en la credibilidad de la
compañía. El grupo respondió sacando del mercado los diseños acusados de plagio
y pidiendo perdón públicamente.
A
pesar de la situación de crisis, Inditex se mantiene en los primeros puestos en
las redes sociales, algo que consiguió explicando con claridad cómo se dirigen
sus diseños, sacando rápidamente los productos del mercado y disculpándose y
gestionando sus marcas en las redes sociales con perfiles actualizados y una
estrategia de social media clara.
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